Las personas voluntarias que forman parte de Espiral son tan diversas como valioso es el camino que recorren juntas. Cada una llega con una historia distinta, con experiencias, edades y motivaciones diferentes, y precisamente ahí está una de las mayores riquezas del voluntariado en Espiral. Nos complementamos, aprendemos unas de otras y construimos equipo desde la diferencia. Esperemos que estas poquitas palabras tengan un impacto real en todas las personas que nos leeis.
"Me llamo Puri, tengo 53 años y soy administrativo contable.
Hace tres años pensé dedicar parte de mi tiempo libre a colaborar con alguna asociación. No conocía de nada a Espiral Loranca, una tarde llamé a su puerta y después de varias conversaciones y una entrevista personal, Mónica me aceptó como voluntaria.
Empecé con Gema en el aula de los más pequeños y, reconozco que al principio me dio miedo no hacerlo bien, pero con su paciencia y ayuda no hubo problema.
Al siguiente curso pasé a estar en el aula de los mayores con Govi, que es donde continuo. Mi labor es ayudar a los niños con los deberes, jugar con ellos y colaborar con cualquier cosa que necesiten. Creo que gracias a la ayuda de Mónica, Govi, otros voluntarios y chicas de prácticas, esa labor sale cada vez mejor.
Mi intención cuando empecé era pasar parte de mi tiempo ayudando en algo, pero nunca creí que eso me aportaría tanta alegría y felicidad, y todo gracias a esas magníficas educadoras y esos estupendos niños de los que siempre aprendo.
Para mí Espiral se ha convertido en parte de mi familia y les agradezco mucho que sigan contando conmigo como voluntaria."
Puri-Voluntaria en Espiral Loranca
"Hola, soy Armando Botbol. Vivo en Alcalá y he hecho voluntariado en Espiral Espartales todo el año a través del Centro Universitario Cardenal Cisneros por la carrera de Psicología.
Empecé sin muchas expectativas, al principio me pudo parecer extraño, diferente pero poco a poco me fue interesando más y más. Me sentía más integrado en la dinámica y con la posibilidad de ayudar o simplemente poder escuchar dando otras perspectivas; cogiendo confianza y cercanía con los niños, educadores, personas de prácticas y ha pasado a ser algo que me hace sentir super realizado.
Simplemente por estar y pasar tiempo entregando lo que pueda de mi. Está siendo y ha sido genial formar parte de ello."
Armando-Voluntario en Espiral Espartales
"Mi experiencia como voluntaria, desde que empecé hasta día de hoy, la definiría como profundamente enriquecedora. A nivel educativo, pero sobre todo a nivel personal.
Desde el momento en que crucé sus puertas me sentí parte del proyecto. Me acogió una atmósfera de compromiso y sensibilidad. Una atmósfera construida con tiempo, atención y respeto; creada en el marco de la interacción de todos los que forman parte de ese espacio: niñ@s y mayores por igual.
Desde el minuto uno pude ver el cariño que envolvía cada movimiento. La dedicación en cada actividad y gesto, por pequeño que fuera. Todavía hoy me conmueve ser testigo de todo lo que Espiral ofrece a quienes acuden: un lugar donde poder ser y estar libremente, donde crecer, equivocarse, compartir y, quizá lo más importante, donde formar vínculos. También un lugar al que siempre podrán volver y un apoyo con el que siempre podrán contar si lo necesitan. L@s niñ@s aprenden a cuidarse y a hacer lo propio con los demás. En la convivencia prima la empatía, haciendo que el cuidado y el amor se vuelvan casi tangibles.
Conocer de cerca el trabajo de las educadoras ha sido, sin duda alguna, de las cosas más instructivas de esta experiencia. Su manera de acompañar la infancia es verdaderamente excepcional. Muchas de las actitudes que observo en l@s niñ@s nacen precisamente de verlas a ellas, de esa referencia cotidiana tan auténtica.
Espiral pone el acento en lo más puramente humano: en la niñez. Y tiene un impacto transversal en la vida de quienes llegan a conocerlo. Yo sigo descubriéndolo y sigue fascinándome."
Abril-Voluntaria Espiral Lavapiés
Gracias por poner palabras a lo vivido, por compartir vuestra mirada y vuestro tiempo, y por hacerlo desde la cercanía y la honestidad. Vuestras palabras reflejan lo que significa estar en Espiral y ayudan a entender mejor el valor del voluntariado en nuestros centros. Para Espiral, vosotras y vosotros no sois solo personas que colaboran: sois parte de la casa, del día a día y de esta familia que se va tejiendo curso a curso y verano tras verano.



